Esta receta demuestra que comer legumbres puede ser una experiencia gourmet. Al usar soja texturizada logramos una textura increíble, y con este extra de tomate conseguimos un relleno meloso que se deshace en la boca.
⏲️ Información de la receta
Tiempo de preparación: 15 min
Tiempo de cocción: 30-35 min
Raciones: Ajustable por persona
Dificultad: Muy fácil
INGREDIENTES POR PERSONA :
- 1 tomate grande y maduro O 1 pimiento verde grande (puedes elegir uno u otro, ¡ambos quedan genial!).
- 30-50g de Soja texturizada fina (en seco).
- 100ml de tomate natural triturado + toda la pulpa del tomate vaciado.
- 1/2 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo.
- queso rallado al gusto (mozzarella, emmental o queso curado).
- aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE), sal y pimienta negra.
ELABORACIÓN:
- Corta la parte superior del tomate. Con una cuchara, retira la pulpa con cuidado. Pica muy bien esa pulpa, ya que será la base de nuestra jugosidad.
- Límpia los pimientos de semillas y fibras. Si los prefieres más suaves, puedes darles un «toque» de 5 minutos de microondas antes de rellenar.
- Hidrata la soja en agua caliente durante 10 minutos. Escurre bien apretando con las manos para que no suelte agua en la sartén.
- En una sartén con AOVE, sofríe la cebolla y el ajo previamente picados hasta que estén bien caídos.
- Añade la soja texturizada y saltéala para que se impregne del aceite y el sabor del ajo.
- Vierte la pulpa reservada y el tomate natural triturado (sed generosos aquí). Salpimenta al gusto.
- Cocina a fuego medio-bajo durante 12-15 minutos. Queremos que el tomate pierda el agua pero mantenga toda la melosidad, creando una salsa espesa que envuelva la soja.
- Rellena los tomates y pimientos.
- Precalienta el horno a 200°C.
- Cubre con el queso rallado.
- Hornea durante 25 minutos hasta que el queso burbujee y los vegetales estén en su punto.
🥗 Guarniciones ideales para completar tu plato
Para que tu receta sea un éxito total, puedes acompañarla con una de estas opciones. Todas combinan de maravilla con la jugosidad del tomate y la textura de la soja:
Quinoa al dente: Una opción súper nutritiva y sin gluten. Cocínala con un poco de caldo de verduras para darle más sabor. Aporta un toque crujiente que contrasta genial con el relleno meloso.
Patatas «pobre» o asadas: Corta unas patatas en rodajas finas o dados pequeños y hornéalas al mismo tiempo que los tomates. La combinación de la patata con la salsa de tomate sobrante es un clásico que nunca falla.
Cuscús con hierbabuena: Es la opción más rápida. Solo necesitas hidratarlo con agua hirviendo durante 5 minutos. Añade un poco de hierbabuena picada o limón para darle un toque fresco que limpie el paladar entre bocado y bocado.
Pasta corta (Penne o Fusilli): Si buscas un plato más contundente, una base de pasta salteada con un poco de ajo y albahaca es el acompañamiento perfecto para aprovechar la salsa de tomate del relleno.

🌟 ¿Sabías qué?
La soja es una legumbre: Es la forma más versátil de comer legumbres sin darte cuenta. Aporta fibra y una proteína completa ideal para cualquier estilo de vida.
Sabor y salud: El tomate cocinado con AOVE facilita que nuestro cuerpo absorba el licopeno, un potente antioxidante que protege nuestras células.
